Una de las preguntas más comunes en proyectos de bordado es:“¿Se puede usar una imagen de baja calidad para bordar?”Muchos clientes solo cuentan con logotipos descargados de redes sociales, capturas de pantalla o imágenes antiguas. Aunque estos archivos pueden verse aceptables en pantalla, a menudo presentan limitaciones para el bordado.En este artículo explicamos cuándo una imagen de baja resolución puede utilizarse, qué riesgos implica y cuáles son las mejores soluciones desde la perspectiva de la digitalización de bordados profesional.
Una imagen de baja resolución suele presentar uno o varios de los siguientes problemas:
Bordes borrosos o pixelados
Falta de detalles claros
Colores imprecisos o mezclados
Tamaño insuficiente para ampliación
Este tipo de archivos dificulta la interpretación correcta del diseño durante la digitalización.
El bordado depende de contornos definidos y áreas bien delimitadas.
Cuando la imagen es borrosa, el proceso de digitalización de bordados requiere suposiciones, lo que puede provocar:
Pérdida de detalles importantes
Bordes irregulares
Interpretación incorrecta del diseño original
Resultados inconsistentes en producción
A diferencia de la impresión, el bordado no puede “disimular” la falta de información visual.
En algunos casos, una imagen de baja resolución sí puede usarse, especialmente si:
El diseño es simple
Tiene pocos colores
No contiene textos pequeños
Se utilizará en un tamaño reducido
Sin embargo, cuanto más complejo sea el diseño, mayor será la necesidad de reconstruirlo antes del bordado.
Una de las mejores soluciones para imágenes de baja calidad es la conversión a arte vectorial.
El arte vectorial permite:
Reconstruir contornos con precisión
Definir formas limpias y escalables
Corregir proporciones y simetría
Preparar el diseño para un bordado estable
Antes de la digitalización, convertir la imagen a vector mejora significativamente la calidad del bordado final.
Bordar una imagen de baja resolución sin preparación puede causar:
Bordado poco definido
Textos ilegibles
Exceso de puntadas innecesarias
Mayor riesgo de rechazo en producción
Por ello, los profesionales rara vez recomiendan bordar directamente este tipo de archivos.
Un buen resultado de bordado no depende solo de la máquina, sino de la preparación previa del diseño.
Un flujo de trabajo profesional suele incluir:
Evaluación de la imagen original
Reconstrucción o conversión a arte vectorial
Simplificación de detalles innecesarios
Digitalización adaptada al tejido y al tamaño
Este proceso garantiza un bordado más limpio, consistente y repetible.
Aunque en algunos casos es posible usar imágenes de baja resolución, no es lo ideal.
La falta de definición en el archivo original limita la precisión del bordado y aumenta el riesgo de errores.
Invertir en una correcta preparación del diseño es clave para lograr un bordado profesional y de alta calidad.
Si solo dispones de una imagen borrosa o de baja resolución y no sabes si es adecuada para bordado,
EagleDigitizing puede ayudarte.
En EagleDigitizing, ofrecemos:
Digitalización de bordados profesional
Evaluación de archivos antes del bordado
Conversión a arte vectorial de imágenes de baja calidad
Optimización de diseños para mayor claridad y estabilidad
Soluciones de bordado para logotipos y gráficos complejos
Con más de 25 años de experiencia, EagleDigitizing ayuda a transformar imágenes imperfectas en bordados claros, estables y listos para producción.