En el bordado industrial y personalizado, es muy común necesitar ampliar o reducir un diseño de bordado para adaptarlo a diferentes prendas, como gorras, camisetas, sudaderas o chaquetas. Sin embargo, escalar un diseño de forma incorrecta puede provocar pérdida de calidad, distorsión y fallos en la costura.
En este artículo explicamos, desde una perspectiva profesional, qué detalles técnicos deben revisarse al cambiar el tamaño de un diseño de bordado, para garantizar que la proporción visual y la calidad final se mantengan intactas.
A diferencia de los archivos gráficos, el bordado está compuesto por puntadas físicas, no por píxeles o vectores puros.
Cuando se modifica el tamaño de un diseño sin ajustes adicionales, las puntadas pueden comportarse de manera incorrecta.
Por ello, en la digitalización de bordados, el escalado siempre debe ir acompañado de una revisión técnica de la estructura del diseño.
La densidad de puntadas es uno de los factores más críticos al ampliar o reducir un diseño.
Al reducir el tamaño, la densidad puede volverse excesiva, provocando rigidez, arrugas o roturas de hilo.
Al ampliar el diseño, la densidad puede quedar insuficiente, dejando espacios visibles en la tela.
Para mantener la calidad, la densidad debe recalcularse según el tamaño final del bordado y el tipo de material.
Cuando un diseño se reduce, los elementos más vulnerables son:
Letras pequeñas
Líneas finas
Detalles muy cerrados
Si el texto bordado o los trazos quedan por debajo del límite técnico de la máquina, el resultado será ilegible o inconsistente.
En estos casos, es recomendable simplificar el diseño o redibujar ciertas áreas para bordado.
Cada tipo de puntada responde de forma diferente al cambio de tamaño:
Puntada satinada: sensible a la reducción
Puntada de relleno: requiere redistribución al ampliarse
Puntada corrida: puede desaparecer al reducirse demasiado
Por esta razón, escalar un diseño profesionalmente suele implicar modificar puntadas en zonas específicas, no solo cambiar el tamaño general.
Al escalar un diseño, también deben ajustarse:
El grosor del hilo
El tipo de tela
La elasticidad del material
Un diseño pequeño con hilo grueso puede perder definición, mientras que un diseño grande con hilo fino puede verse débil.
El equilibrio correcto garantiza una calidad de bordado uniforme y profesional.
Antes de la producción final, una prueba es esencial para comprobar:
Claridad del diseño
Limpieza de bordes
Estabilidad del tejido
Ausencia de roturas de hilo
Muchas fallas en producción ocurren por omitir esta etapa clave.
Ampliar o reducir un diseño de bordado no es una simple operación matemática.
Requiere experiencia en digitalización de bordados, conocimiento de puntadas, materiales y pruebas reales para asegurar un resultado profesional en cualquier tamaño.
Si necesita adaptar un mismo diseño de bordado a diferentes tamaños o aplicaciones,
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