En la digitalización para bordado, el underlay para bordado es un aspecto técnico que suele mencionarse con frecuencia, pero que muchas veces no se comprende del todo.
Por eso, muchos clientes se preguntan:
¿para qué sirve exactamente el underlay? ¿Es obligatorio usarlo en todos los diseños?
La respuesta no es simplemente sí o no. El uso del underlay depende del diseño, del tipo de tela y del resultado final que se quiera obtener. A continuación, lo explicamos de forma clara y práctica.
El underlay es una o varias capas de puntadas que se colocan sobre la tela antes de las puntadas visibles del diseño. Estas puntadas base no siempre se ven en el resultado final, pero cumplen una función estructural fundamental.
Puede entenderse como la base o el soporte interno del bordado.
Durante el proceso de bordado, la aguja y el hilo ejercen tensión constante sobre la tela. Sin un soporte adecuado, la tela puede estirarse, arrugarse o deformarse, especialmente en materiales finos o elásticos.
El underlay ayuda a estabilizar la superficie y proporciona una base firme para las puntadas superiores.
Sin underlay, es común que el bordado se vea irregular, con zonas hundidas o poco uniformes. Un underlay bien diseñado permite que las puntadas superiores se apoyen correctamente, logrando un acabado más limpio y profesional.
Esto influye directamente en la calidad del bordado.
En algunas telas, el color o la textura del fondo puede verse a través del bordado. El underlay reduce este efecto, mejora la cobertura del hilo y ayuda a que los bordes del diseño se vean más definidos.
Un underlay correcto distribuye mejor la tensión del hilo, lo que reduce el riesgo de deformación, desgaste o pérdida de forma después del uso y los lavados.
Esto es especialmente importante en diseños destinados a producción repetida.
En la digitalización para bordado, los tipos de underlay más utilizados incluyen:
Underlay de línea
Underlay en zigzag
Combinación de varios tipos de underlay
La elección depende del tamaño del diseño, el tipo de tela y la complejidad del bordado. El objetivo no es usar más underlay, sino usar el adecuado.
No siempre, pero en la mayoría de los casos sí es recomendable.
El underlay suele ser indispensable en situaciones como:
Rellenos grandes
Bordado en gorras
Telas elásticas o muy finas
Diseños que requieren bordes definidos
En diseños muy pequeños o extremadamente simples, un digitalizador con experiencia puede reducir o incluso omitir el underlay, pero esto requiere un criterio técnico muy preciso.
Un error común es pensar que cualquier underlay es mejor que ninguno. En realidad, un underlay mal diseñado puede causar más problemas que beneficios, como rigidez excesiva, pérdida de detalles o deformación del diseño.
Por eso, el underlay debe planificarse cuidadosamente dentro del proceso de digitalización de bordados.
La clave no está en preguntar si el diseño tiene underlay o no, sino en cómo está diseñado ese underlay. Un enfoque profesional analiza el diseño, la tela, la ubicación del bordado y el uso final del producto.
Este criterio es lo que diferencia un archivo básico de un archivo de bordado realmente listo para producción.
En Eagle Digitizing el underlay no se aplica como una plantilla estándar. Cada diseño se analiza según su tamaño, estructura, tipo de tela y aplicación final. De esta forma, logramos bordados estables, claros y cómodos, sin rigidez innecesaria y con resultados consistentes en producción.
Si tu bordado presenta arrugas, rigidez o falta de definición, el underlay suele ser una de las principales causas. Nuestro equipo puede ayudarte a optimizar la estructura del diseño para obtener un resultado profesional.